Un estudio del GECP ha identificado una huella inmunitaria en sangre que permite anticipar la respuesta a la quimio-inmunoterapia en cáncer de pulmón.
Un estudio liderado por investigadores del Grupo Español de Cáncer de Pulmón (GECP) ha identificado una huella inmunitaria en sangre que podría permitir anticipar qué pacientes con cáncer de pulmón responderán mejor a la quimio-inmunoterapia administrada antes de la cirugía. Los resultados de esta investigación aportan nuevas claves para avanzar hacia tratamientos más personalizados y eficaces.
El trabajo ha analizado muestras de tumor y sangre de 123 pacientes con cáncer de pulmón no microcítico incluidos en los ensayos clínicos NADIM y NADIM II, estudios que evaluaron la eficacia de la quimio-inmunoterapia como tratamiento previo a la cirugía. El objetivo de los investigadores fue estudiar la organización, diversidad y activación de los linfocitos B, células del sistema inmunitario responsables de producir anticuerpos y coordinar la respuesta defensiva del organismo.
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio muestra que los pacientes que presentan una respuesta completa al tratamiento cuentan con linfocitos B más maduros y funcionalmente activos. Este comportamiento inmunitario se relaciona con la presencia de estructuras linfoides terciarias (TLS), pequeños centros inmunitarios que se forman dentro del tumor y que parecen desempeñar un papel clave en la eficacia de la quimio-inmunoterapia.
Los investigadores observaron además que estas diferencias inmunológicas no solo se detectan en el tumor, sino también en la sangre de los pacientes. Esto abre la puerta al desarrollo de biomarcadores sanguíneos capaces de predecir la eficacia del tratamiento antes de iniciarlo, lo que permitiría seleccionar mejor a los pacientes y evitar terapias innecesarias.
Este avance resulta especialmente relevante en el contexto del cáncer de pulmón, una de las principales causas de mortalidad por cáncer en el mundo. En España se registran más de 23.000 muertes al año, con un incremento notable de la mortalidad femenina en los últimos años.
Comprender por qué algunos pacientes responden mejor que otros a la quimio-inmunoterapia constituye un paso fundamental hacia una oncología más precisa y personalizada. En este sentido, el análisis de la actividad de los linfocitos B y de las estructuras linfoides terciarias podría convertirse en una herramienta clave para anticipar la respuesta al tratamiento, optimizar las estrategias terapéuticas y mejorar las expectativas de vida de las personas con cáncer de pulmón.
Este estudio representa el análisis más exhaustivo realizado hasta la fecha sobre el papel de los linfocitos B en la respuesta a la quimio-inmunoterapia en cáncer de pulmón y supone un avance relevante hacia la personalización de los tratamientos oncológicos.
Más información: gecp.org