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Cirugía en cáncer de mama: opciones, decisiones y el camino hacia la mínima agresión

Cirugía en cáncer de mama: opciones, decisiones y el camino hacia la mínima agresión

En el marco de las ponencias de GEPAC, el Dr. Lorenzo Rabadán, responsable de cirugía de mama en diversos centros madrileños, expuso los avances que están redefiniendo el tratamiento quirúrgico del cáncer de mama. Su intervención subrayó un cambio de paradigma: la medicina ya no solo se centra en eliminar el evento biológico del tumor, sino en tratar a la persona de forma integral.

El escenario epidemiológico y la atención humana Actualmente se diagnostican unos 20 millones de cánceres al año a nivel global, con una proyección de alcanzar los 40 millones para 2040. En España, la incidencia de cáncer de mama aumenta un 3% anual, detectándose cada vez en edades más tempranas, incluso en mujeres de 20 o 30 años. Pese a este incremento, España registra la tasa de mortalidad más baja de la Unión Europea. El Dr. Rabadán destacó que este éxito se debe tanto a la calidad del sistema sanitario como a un enfoque más humano. Los nuevos modelos de consulta evitan las mesas cuadradas y los ordenadores como barrera, optando por espacios confortables y comités multidisciplinares donde cirujanos, oncólogos y psicólogos toman decisiones conjuntas centradas en la paciente.

De la mutilación a la cirugía oncoplástica La historia de esta cirugía comenzó a finales del siglo XIX con las mastectomías radicales de Halsted, intervenciones altamente agresivas que extirpaban piel, músculos y ganglios ante la ausencia de quimioterapia o radioterapia. Aunque curaban, dejaban secuelas físicas severas. Hoy, la tendencia es la cirugía conservadora y oncoplástica. El objetivo es realizar un “traje a medida” que combine la seguridad oncológica con técnicas de cirugía plástica para que la paciente salga del quirófano reconstruida o con un aspecto estético mejorado.

  • Cicatrices ocultas: Se busca esconder las incisiones en la areola, el surco mamario o la axila.
  • Control intraoperatorio: El uso de mamografías de la pieza quirúrgica y el análisis del patólogo durante la intervención permiten asegurar márgenes libres de tumor en el 97% de los casos, evitando reintervenciones.
  • Remodelación con tejido propio: Se utiliza la propia grasa de la paciente o colgajos musculares para cubrir los huecos dejados por el tumor.

La “desescalada” en el tratamiento de la axila Uno de los mayores avances es la reducción de la agresividad en el manejo de los ganglios. Se ha pasado de vaciar toda la axila (linfadenectomía), con el consecuente riesgo de linfedema, a la técnica del ganglio centinela, donde solo se extrae el primer ganglio de drenaje. Actualmente, las guías clínicas ya permiten omitir incluso esta biopsia en pacientes postmenopáusicas con tumores menores de 2 cm y receptores hormonales positivos, confiando en la eficacia de tratamientos complementarios como la radioterapia para controlar la enfermedad local.

Vanguardia tecnológica: endoscopia, robótica y frío El futuro de la cirugía de mama ya es una realidad en centros especializados:

  • Cirugía endoscópica y robótica: Permiten realizar mastectomías completas a través de incisiones mínimas en la axila de apenas 3,5 cm, utilizando cámaras y brazos robóticos (como el sistema Da Vinci o Hugo) que aumentan la precisión y reducen la agresividad.
  • Crioablación: Para pacientes de edad avanzada que no pueden someterse a anestesia general, se utiliza la congelación del tumor mediante nitrógeno líquido introducido por ecografía, destruyendo la lesión sin necesidad de paso por quirófano.
  • Reconstrucción y tatuaje 3D: En casos donde no se puede preservar el pezón, se recurre a la micropigmentación o al tatuaje en tres dimensiones para recrear la areola con un realismo que devuelve la integridad visual a la mama.

Enlaces oficiales: https://www.youtube.com/watch?v=z8BVdzrzDyw