En el marco del 20º Congreso del Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC), el Dr. Adrián Alegre, hematólogo del Hospital Universitario de La Princesa y el Hospital Universitario Quirónsalud, expuso los avances en el manejo del mieloma múltiple. Con una incidencia de 12 a 14 casos por cada 100.000 habitantes en España, esta enfermedad representa la segunda neoplasia hematológica más frecuente tras los linfomas.
El cambio hacia la cronificación Los tumores de la sangre suponen entre el 12% y el 13% de todos los cánceres en el ser humano, estimándose unos 26.000 nuevos casos en España para el año 2025. En el caso específico del mieloma, la supervivencia a los cinco años ha mejorado drásticamente, superando actualmente el 50% gracias a la introducción de nuevos fármacos no citostáticos. El doctor subrayó que el mieloma ha dejado de considerarse una enfermedad “incurable” en términos absolutos para definirse como una patología difícil de curar, pero relativamente fácil de cronificar. De hecho, un porcentaje de pacientes -entre el 15% y el 20%- ya alcanza lo que los hematólogos denominan “curación operacional”, manteniendo la enfermedad bajo control sin tratamiento tras periodos prolongados de remisión.
Mecanismo de acción: puentes inmunológicos La principal novedad técnica reside en los anticuerpos biespecíficos, definidos por el Dr. Alegre como “enganchadores” o puentes biológicos. Estos medicamentos tienen una doble diana: por un lado, se unen al linfocito T del propio paciente (CD3) y, por otro, a la célula del mieloma (generalmente a través de la proteína BCMA o GPRC5D). Al unir ambos elementos, el anticuerpo redirige al sistema inmune para que libere enzimas (perforinas y granzimas) que destruyen la célula tumoral. Actualmente, fármacos como teclistamab o elranatamab han demostrado tasas de respuesta superiores al 60% en pacientes que ya no respondían a los tres tratamientos estándar anteriores.
Retos en accesibilidad y seguridad A pesar de la eficacia demostrada, el acceso a estos tratamientos presenta retos administrativos. Mientras que la Agencia Europea del Medicamento (EMA) ha aprobado los biespecíficos para su uso en tercera línea, en España la financiación se ha limitado por el momento a la cuarta línea de tratamiento. En cuanto a la seguridad, el manejo clínico se centra en tres aspectos críticos:
- Síndrome de liberación de citoquinas (CRS): Una reacción inflamatoria que suele requerir el ingreso del paciente durante la administración de las primeras dosis escaladas.
- Neurotoxicidad (ICANS): Aunque es menos frecuente que en las terapias CAR-T, se vigilan posibles alteraciones neurológicas transitorias.
- Infecciones: Es el principal reto a largo plazo, obligando a protocolos de vacunación y, en ocasiones, a la administración de inmunoglobulinas cuando los niveles en sangre son bajos.
La importancia del soporte integral La conferencia concluyó destacando que el éxito terapéutico no depende solo de la innovación farmacológica, sino de una terapia de soporte robusta. El Dr. Alegre enfatizó la necesidad de prevenir el daño renal mediante la hidratación, controlar el dolor óseo en unidades especializadas y mantener un estado nutricional óptimo para evitar la fragilidad. La práctica de ejercicio físico adaptado y el apoyo emocional se consolidan como pilares para que el paciente aprenda a “convivir con el mieloma” en esta nueva era de supervivencia prolongada.
Enlaces oficiales: https://www.youtube.com/watch?v=OHnlWArOrX4
