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La medicina de precisión transforma el abordaje del cáncer colorrectal metastásico

Mesa de la rueda de prensa «Un antes y un después en la medicina de precisión», con los ponentes ante la pantalla del acto

La medicina de precisión está cambiando la forma de abordar el cáncer colorrectal metastásico. Conocer las características moleculares del tumor desde el momento del diagnóstico permite identificar diferentes subtipos de la enfermedad y disponer de más información para seleccionar el tratamiento adecuado para cada paciente.

Esta transformación fue el eje de la rueda de prensa “Un antes y un después en la medicina de precisión. Unidos para defender el nuevo estándar”, celebrada el pasado 22 de septiembre con la participación de especialistas y representantes de pacientes.

En el encuentro participaron la Dra. Encarnación González Flores, jefa de Servicio de Oncología Médica del Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada y vocal del Comité Científico del Grupo TTD; el Dr. Juan Eduardo Megías, responsable de la Oficina Autonómica de Medicina Predictiva, Personalizada y Terapias Avanzadas de la Comunitat Valenciana; y Begoña Barragán, presidenta de GEPAC, en representación de CoRRE (Cáncer de Colon y Recto España).

Conocer el tumor desde el diagnóstico

El cáncer colorrectal no debe entenderse como una única enfermedad. Las características moleculares del tumor permiten diferenciar subtipos y, en determinados casos, utilizar tratamientos dirigidos específicamente frente a algunas alteraciones.

Por este motivo, los especialistas defendieron que el estudio molecular forme parte del diagnóstico inicial de todo paciente con cáncer colorrectal metastásico, en lugar de esperar al fracaso de una primera línea de tratamiento para conocer la biología del tumor.

Disponer de esta información desde el principio puede ayudar a decidir qué estrategia terapéutica utilizar primero y avanzar hacia un tratamiento cada vez más personalizado.

Entre los biomarcadores relevantes se encuentran RAS, BRAF, KRAS, la amplificación de HER2, las fusiones de NTRK, la inestabilidad de microsatélites o la deficiencia del sistema de reparación del ADN.

El reto, por tanto, no consiste únicamente en incorporar nuevas pruebas, sino en definir cuándo deben realizarse, qué metodología utilizar, cómo comunicar sus resultados y cómo garantizar su disponibilidad para todos los pacientes.

Garantizar la equidad en el diagnóstico molecular

La incorporación de la medicina de precisión plantea también un importante desafío territorial.

Durante el encuentro se destacó el modelo de diagnóstico molecular organizado en red, mediante nodos capaces de conectar las pruebas de mayor complejidad con centros que dispongan de la tecnología, experiencia y sistemas de calidad necesarios.

El objetivo es que el hospital o el lugar de residencia del paciente no determine su acceso a los biomarcadores necesarios para orientar el tratamiento.

Para conseguirlo, los especialistas señalaron la necesidad de establecer circuitos asistenciales claros y compartidos, homogeneizar los criterios sobre qué biomarcadores solicitar y cuándo hacerlo, avanzar en la digitalización e integración de los sistemas y mantener actualizada la cartera de pruebas ante la rapidez con la que evoluciona el conocimiento científico.

Las asociaciones de pacientes, parte fundamental del proceso

La innovación no termina cuando aparece una nueva prueba diagnóstica o un nuevo tratamiento. Para que los avances científicos se conviertan realmente en mejoras para los pacientes, deben llegar a la práctica asistencial y hacerlo en condiciones de equidad.

En este contexto, las asociaciones de pacientes desempeñan una función esencial tanto en el acompañamiento durante la enfermedad como en la interlocución con administraciones sanitarias y otros agentes implicados.

Begoña Barragán, presidenta de GEPAC y representante de CoRRE, destacó durante el encuentro que el trabajo de las asociaciones acompaña al paciente y a su familia durante todo el proceso, y no únicamente en el momento del diagnóstico.

Este acompañamiento se traduce en iniciativas relacionadas con el ejercicio físico adaptado, la nutrición oncológica, el apoyo al paciente y su entorno, la información y la sensibilización, además de acciones destinadas a favorecer un mayor conocimiento de la enfermedad y contribuir a su detección temprana.

Reducir las diferencias entre pacientes y territorios

Barragán señaló también algunos de los problemas que siguen afectando a las personas con cáncer colorrectal y sus familias, como las diferencias de acceso entre comunidades autónomas, los tiempos de espera para tratamientos innovadores, un apoyo psicológico todavía insuficiente o la carga que recae sobre las familias.

Ante estas necesidades, las organizaciones trasladan la voz de los pacientes a los organismos de decisión, participan en procesos de evaluación de nuevas terapias y mantienen el diálogo con administraciones sanitarias y otros actores para favorecer que la innovación pueda incorporarse en plazos razonables y de manera homogénea.

La medicina de precisión abre nuevas posibilidades para conocer mejor cada tumor y adaptar las decisiones terapéuticas a sus características. El siguiente desafío es conseguir que esa capacidad se traduzca en una mejora real para todos los pacientes, independientemente del hospital o del territorio en el que sean atendidos.

Enlaces de interés

Begoña Barragán junto al resto de participantes en la rueda de prensa sobre medicina de precisión en cáncer colorrectal